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El elogio, el refuerzo verbal y su efecto en la motivación hacia el estudio

Los padres, se lo propongan o no “son científicos de la conducta”, dado que sin planificarlo aplican técnicas de modificación de conducta en sus hijos, y  en su afán por hacer de ellos hombres y mujeres de bien, intentan consolidar conductas adecuadas y eliminar conductas perjudiciales, sin embargo que sucede cuando por falta de un claro conocimiento las técnicas no son bien aplicadas…

En primer lugar debemos explicar lo que es un refuerzo, siendo este cualquier consecuencia que cuando sigue inmediatamente después de una conducta, incrementa la probabilidad de que dicha conducta se repita en otros momentos. Ej: un niño de 9 años arma durante la noche su mochila con los materiales que debe usar al día siguiente. Inmediatamente después de terminar, su mamá le obsequia un fino chocolate. En este caso se está utilizando un reforzador positivo de tipo comestible (el niño agradece y disfruta el reforzador). Con la misma situación pongamos un segundo ejemplo: este mismo niño de 9 años es reforzado por armar su mochila, esta vez su mamá le obsequia un chocolate y un abrazo (el niño agradece, disfruta del abrazo y del chocolate, dos reforzadores). En una tercera situación por la misma conducta, la madre le entrega un chocolate, un abrazo y le envía un mensaje muy profundo diciéndole “qué responsable eres, estoy orgullosa de ti” (esta vez el niño reflexiona sobre lo escuchado y decide que armará su mochila todas las noches)

Vemos que el reforzador verbal es decir el elogio, fue mucho más potente y permite incorporar actitudes en las personas, ya sean niños o adolescentes, y es muy económico porque la madre solo ha invertido el costo de la golosina y menos de cinco minutos de su tiempo. Incluso la madre fortalece el vínculo con su hijo/a

Hay que considerar entonces lo poderoso que puede ser el lenguaje y como va regulando el autoconcepto y autovaloración de nuestros hijos. Mediante las palabras vamos formando las características, hábitos, metas, autoconcepto, y tantas cosas en nuestros hijos, por ello si usamos palabras y mensajes positivos, lo irán incorporando como pensamientos propios. Frases como “eres capaz” “qué inteligente eres” “me gusta que seas honesto” “estoy contento con lo que haces” “disfruta de tus clases” “ten un bonito día en la escuela” “estoy orgulloso de ti”, pueden llegar a formar parte de los niños y adolescentes si se las decimos convencidos de que son ciertas y con mucha frecuencia.

Tampoco podemos olvidar que ya el reconocido Abraham Maslow en su pirámide de necesidades propuesta en el año 1943, reconocía que el ser humano tiene Necesidad de Reconocimiento, esta última daba lugar al sentimiento de confianza en uno mismo, promovía el respeto propio y sensación de éxito personal. Por tanto, el reconocimiento  a través del elogio es una NECESIDAD que permite construir la estima personal.

Por todo lo anterior, podemos concluir que la formación de tus hijos no sólo está en tus manos, sino también en tus palabras, en tus abrazos, y con cada actitud hacia ellos lo vas modelando, de semejante manera como una bella escultura es modelada por un experto escultor.

Y por supuesto, evita las críticas destructivas, las ofensas, las etiquetas y todo lo que no te gustaría que tus hijos/as lleguen a pensar de sí mismos.

Páginas web recomendadas:

https://familias.com/2134/elogiar-a-tu-hijo-le-dara-seguridad

http://www.excelsior.com.mx/global/2017/05/05/1161798

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